De Barcos
A Angel Daniel
Horrible, histérico suceso onírico,
relativo a una ansiedad abatiente,
hacia una soledad recurrente
¡Calla uno a uno los susurros!
Volviese sobre tu rostro como locura precoz,
llamarse alguien y ser por siempre sucinto,
¡Somera el aria que silenció tu voz!
¡Rumiantes los versos que hablaste!
Entra, penetra ¡Tan dentro!
encuentra lo por nadie buscado,
convierte en oro el breve metal,
reviste de gracia lo inmisericorde,
llamate regalo ¡Mantente, no claudiques!
Entre eco, entre hiedra y espada
ahí quedate, entre lo hermoso del lodazal,
entre lo bello de este circo,
entre las cosas que te hablan mis ojos.
Llegaste nombrandote soberano,
dictando como en amor la madre,
asumiendo lo que asumido estaba,
anunciando la llegada al malecón.
D. Tolosse
Horrible, histérico suceso onírico,
relativo a una ansiedad abatiente,
hacia una soledad recurrente
¡Calla uno a uno los susurros!
Volviese sobre tu rostro como locura precoz,
llamarse alguien y ser por siempre sucinto,
¡Somera el aria que silenció tu voz!
¡Rumiantes los versos que hablaste!
Entra, penetra ¡Tan dentro!
encuentra lo por nadie buscado,
convierte en oro el breve metal,
reviste de gracia lo inmisericorde,
llamate regalo ¡Mantente, no claudiques!
Entre eco, entre hiedra y espada
ahí quedate, entre lo hermoso del lodazal,
entre lo bello de este circo,
entre las cosas que te hablan mis ojos.
Llegaste nombrandote soberano,
dictando como en amor la madre,
asumiendo lo que asumido estaba,
anunciando la llegada al malecón.
D. Tolosse

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