Castigo
Miro como todos aman a mi alrededor, observo las miradas brillantes, refulgentes que otros provocan en sus amores, pero yo no tengo esa capacidad, hay una oscuridad en mi, algo roto, algo peligroso, algo que nadie quiere, no se que es, ni si se puede arreglar, pero los demás han decidido que es mejor mantenerme a ralla. No hay abrazos, ni palabras de consuelo para mi, es como si supieran, o como si intuyeran que dentro está todo muerto, que soy un sepulcro, y a los muertos no hay que darles ni pedirles. Carezco del don de la simpatía y gracia reales, aprendí a copiarlos bien, pero cuando me conocen la farsa cae, no tengo virtud alguna que los demás no posean y quieran de mi. Soy hartante, soy quejoso, soy insufrible, soy para tenerse lejos. Me echaron del nido apenas pude sobrevivir, para no soportarme, y por misericordia cristiana, por deber y no por amor. Me dejaron en un matrimonio en el que nadie hubiese querido vivir, porque dentro era una cámara de la inquisición, yo como la...

